Universidad Inclusiva, una apuesta por una educación superior para todos

En un mundo en constante evolución, donde los retos globales buscan soluciones que se realicen de manera colaborativa, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, planteados por Naciones Unidas, con la finalidad de aportar, la Universidad Autónoma de Occidenteen sus 50 años de recorrido, enfoca sus esfuerzos en el Objetivo 4: que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promueve oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.  

La UAO en el 2008 crea su programa Universidad Inclusiva, una iniciativa que tiene como propósito fortalecer los procesos concernientes a la persistencia, permanencia y graduación de aquellos estudiantes que, por motivos de un diagnóstico médico, de una condición o de sus propias características colectivas, individuales: funcionales, étnicas, de género, sexuales y sociales; pueden ser objeto de discriminación y exclusión, generando obstáculos y dificultades en su experiencia formativa; esto mediante la implementación de prácticas inclusivas, con las que se garantice el reconocimiento de las diferencias como un elemento enriquecedor del ethos universitario. 

“Este programa tiene el reto de recoger elementos de la perspectiva que tiene la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, respecto a la educación superior inclusiva, como una apuesta que tiene por objetivo ayudar a que la sociedad transite de la integración hacia la inclusión, escenario en el que se reconocen las diferencias, la otredad y la alteridad características inherentes a la humanidad”, explica Miguel Ángel Hernández Sánchez, jefe del Centro para la Excelencia Académica en la UAO. 

 

Universidad Inclusiva se coordina desde Bienestar Universitario y el Centro para la Excelencia Académica, este es un proyecto que cuenta con la participación de diferentes frentes, el área financiera, administrativa, académica, entre otras.  

“Un ejemplo de ello fue toda la adecuación de la infraestructura que ha tenido la Universidad para tener cada vez más espacios accesibles. Pero también, la reflexión que se ha generado en el ámbito académico, desde la perspectiva de Bienestar Universitario, para comprender la importancia de tener, currículos flexibles; el conjunto de prácticas, discursos, saberes, normas, y dispositivos que se conjugan e interseccionan alrededor de lo que es la educación, en un área de conocimiento específico o en una disciplina en particular”, comenta Miguel. 

La Universidad reconoce y comprende las necesidades académicas y las características individuales de los estudiantes, además, les brinda un fortalecimiento del aprendizaje y el desarrollo de habilidades adaptativas a través del acompañamiento psicológico, fonoaudiológico y terapia ocupacional, para garantizar que puedan permanecer, dar continuidad y finalizar su proyecto universitario en condiciones de calidad, bienestar y equidad.  

Muestra de ello es Juan Camilo Suárez, un estudiante neurodivergente, de 34 años, que gracias al apoyo de su familia y a este programa que desarrolló estrategias pedagógicas pertinentes a sus habilidades, logró presentar su trabajo de grado con un desempeño destacado y culminar su carrea de comunicación social y periodismo, tras 14 años de estudios. 

“La universidad fue un gran apoyo para Juan Camilo, se preocupó por su desempeño académico, su bienestar y su parte emocional, tuvimos un acompañamiento muy grato por parte de los docentes, el personal de la Institución, y por parte de su directora de trabajo de grado”, comentó Consuelo Hurtado, madre de Juan Camilo. 

 

La UAO también motiva sus estudiantes a que se involucren en estos temas, por ejemplo, Sara María Gómez y María José Paredes, del programa de Diseño de la Comunicación Gráfica, inspiradas en la idea de co-crear con la comunidad y aportar al bienestar social, crearon el libro Viajemos sin ver, que permite que niños con baja visión o con discapacidad visual y ceguera, puedan leer haciendo uso de su sentido del tacto. 

“Estos libros serán donados a la biblioteca del Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca. Nosotras estamos muy contentas con los resultados y también con haber podido dejar una huella en el Instituto y en los niños con los que trabajamos”, explicó Sara.  

Por otro lado, La paz es mi cuento inclusiva es una iniciativa de la UAO y la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, surgida a partir de la investigación doctoral del docente Ismael Cardozo Rivera. Este proyecto ha sido reconocido con el Premio a la Mejor Narrativa en el Crown International Film Festival, el Premio Agustiniano al Periodismo y la Comunicación para el Cambio Social, así como con la Selección Oficial en el Festival FINNOF y en el Festival Internacional #NarrarElFuturo, entre otros.

Su más reciente proyecto para continuar aportando a ser una universidad inclusiva es la Política y la Ruta de atención a violencias basadas en género, una iniciativa que tiene como objetivo brindar igualdad de oportunidades y derechos para toda la comunidad educativa, protege los derechos de las mujeres y de las personas en relación a su orientación sexual e identidad de género, construyendo un Campus seguro, libre de discriminaciones y violencias basadas en género y diversidad. 

Todas estas acciones demuestran el compromiso de la UAO por garantizar y proporcionar el acceso igualitario a la formación técnica asequible, eliminando las disparidades de género, y logrando el acceso a la educación superior de calidad. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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