Jóvenes Unibagué trabajan por la sana convivencia en el Hato de la Virgen

Estudiantes de Diseño aportan a la buena convivencia en el Hato de la Virgen con producto novedoso

El Programa de Diseño de la Universidad de Ibagué se distancia de la creación de productos arrojados al aire; para nuestros estudiantes, la creación es solo el eslabón final de un proceso de investigación arduo, con el que se asegura la funcionalidad y la asertividad de lo creado.

Por ello, la herramienta Diálogos con amor, diseñada por los estudiantes Juan Sebastián González, Moisés Camilo Sánchez y Germán Moreno junto a la comunidad de Hato de la Virgen, es realmente un paquete promotor de paz.

Los tres estudiantes, a puertas de su quinto semestre, instruidos por los conceptos aprendidos en la cátedra Diseño centrado en los seres humanos, llegaron al sector a compartir con la gente, observar las dinámicas barriales y potencializar el diálogo mediante el diseño, para convertirse en traductores de las ideas de la población.

Los diseñadores en formación identificaron contextos claves que podrían ser cruciales para fomentar diálogo y buenas prácticas: descubrieron el poder del café entre las señoras del sector, pues al sorbo de esta bebida se detona la conversación en las salas y andenes del barrio, y encontraron en el fútbol un gusto casi general en la zona y en el costurero una práctica fraterna.

Las tres conexiones

El lenguaje del fútbol es de reconocimiento genérico en la zona; por esta razón, los tres jóvenes ingresan a Diálogos de amor, un llavero con tarjetas amarillas rojas y verdes que, ligadas al concepto simbólico de un semáforo, se utilizan para optimizar las conversaciones familiares.

“Por ejemplo: si alguien está exaltado y levanta mucho la voz en casa, otro familiar  puede mostrar la tarjeta amarilla, para hacerle saber, de manera pacífica, su actitud violenta, y la verde sirve para reconocer buenas actitudes”, explicó Moisés Camilo.

Para promover la charla entre vecinos, el kit contiene una ración de café y dos mugs que llevan el enunciado ‘Tomémonos un tinto con amor’, frase impresa en los recipientes con que se rememora el poder conversacional del tinto y la posibilidad de direccionarlo de forma positiva.

Por otro lado, los chicos descubrieron el gusto por los cuentos en los niños y la costura en las madres, identificaron el talante proteccionista de las mamás y trasladaron el concepto de cuidado en los niños mediante un cuento que propicia, que los niños protejan, cosan y construyan a un individuo de trapo.

 

El éxito de Diálogos con amor

Lo que en el inicio era un trabajo de clase tomó fuerza. Fundación Social, entidad de carácter nacional con presencia regional en seis departamentos, cuya apuesta es contribuir a superar las causas estructurales de la pobreza en Colombia con el fomento de ambientes adecuados para la vida familiar, escolar y comunitaria, acompañó a los estudiantes y vislumbraron en el paquete un potencial importante.

“Esta propuesta sencilla nos gustó, porque tiene elementos muy cercanos a la cotidianidad de la gente. Nuestra intención es contribuir para que las comunidades resuelvan pacíficamente sus conflictos y gocen de ambientes adecuados para formarse ética, intelectual y afectivamente; por eso, creemos en el poder de Diálogos con amor”, indicó Alejandra Rodríguez Camero, coordinadora de Proyectos de Convivencia en la Fundación Social Ibagué.

Dicha fundación materializó 160 paquetes de Diálogos con amor, de los que 150 fueron entregados en la comuna Ocho, en Hato de la Virgen, conformado por los barrios Jardín Santander, Tulio Varón y Jardín Diamante. Los 10 restantes se distribuyen en sedes de Fundación Social en Bogotá, Cartagena, Soacha, Pasto y Medellín.

“Diálogos con amor ha llegado a otras regiones, porque existe intención de implementarlo en otras ciudades para, así, replicar el trabajo de los chicos. La herramienta ha gustado”, añadió Rodríguez Camero.

Juan Sebastián, Moisés y Germán son estudiantes orgullo de Unibagué, que aportan al desarrollo regional e integral de nuestra gente. Buena esa, muchachos.